El pasado día 28 de noviembre celebramos un mercadillo solidario en la Universidad Autónoma de Madrid. El mercadillo fue organizado por seis alumnas del Doble Grado de Educación Infantil y Primaria de la UAM con la ayuda de Aidén, de la ONG Global Humanitaria, cuya experiencia y profesionalidad fue esencial para el éxito de la iniciativa.
La idea surgió a partir de un trabajo para la asignatura Educación en valores: igualdad y ciudadanía. Una parte del trabajo consistía en elaborar un proyecto relacionado con el Derecho del niño que nos había tocado, en nuestro caso era el Derecho de Protección contra el Trabajo Infantil. Al buscar qué ONG luchaba contra la explotación infantil, dimos con Global Humanitaria y se nos ofreció la idea de hacer un mercadillo solidario para recaudar dinero para poder ofrecer una educación y comida a los niños en Costa de Marfil.
Tras varias semanas preparando y organizando el mercadillo, finalmente lo pusimos en marcha. Cada una de nosotras junto con la ONG recolectamos ropa, libros, zapatos, complementos… para vender en el mercadillo y al final conseguimos recaudar… ¡720 euros para la educación de los niños! En el mercadillo nos lo pasamos muy bien ya que hubo muy buen ambiente. La gente de la universidad demostró gran interés por la causa. Nuestro agradecimiento a todos aquellos que nos han echado una mano; bonita y satisfactoria.
Mostrando entradas con la etiqueta ong. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ong. Mostrar todas las entradas
10 dic 2019
30 jul 2018
Es fácil acabar con la inmigración
Cada día vivimos nuevas polémicas con la cuestión de la inmigración. ¿Acogemos o no acogemos? ¿Quitamos o ponemos vallas? ¿Damos ayudas a los que llegan o los dejamos sin prestaciones?
Está claro que todas las posturas tienen su justificación, y no voy a entrar en este post a pronunciarme sobre ello, pero sí hay una cosa que todos tenemos que tener clara: cuando alguien abandona su país, su familia, sus (aunque sean escasas) posesiones, su cultura y su idioma para empezar de cero (o menos de cero) entrar en otro país no es porque sí: es porque en su país las cosas están mal. Muy mal.
En los casos de guerra, como siria, es más complicado. Me encantaría que los poderosos dejaran de promover el negocio del armamento y así acabarían las guerras de un plumazo, pero no parece que lo vayan a hacer.
Pero en el resto de los casos, donde simplemente se mueren de hambre, el problema se solucionaría si estos posibles inmigrantes tuvieran en su país los medios para subsistir. Y en esto sí podemos hacer algo, además de quejarnos de que los gobiernos no solucionen estos problema: aportar dinero (¡qué materialista!), aunque sea un poco. Eso sí, en organizaciones de confianza que sabemos que aplican nuestro dinero en generar futuro para aquellas personas cuyo único delito ha sido el de nacer 5.000 km desviados de la zona fácil.
Y este es uno de esos casos. En el proyecto de Global Humanitaria lleva a cabo en Costa de Marfil (comenzando con Bodouakro) tengo toda la confianza. Las vidas de muchas personas ya han cambiado. Las caras de muchos niños ya tienen esperanza. Muchas mujeres se han llenado de futuro. Es un proyecto que merece la pena.
21 € al mes no te van a hacer pasar calamidades, y sin embargo vas a evitar que las pasen un montón de personas que hoy no conoces. Quizás algún día...
Y si no te convence, busca otra. Busca dónde puedes ayudar. De verdad que si todos ayudáramos un poco, empezaríamos a ver cómo la vida de aquella gente cambia, y eso es satisfactorio. Pero si no eres tan altruista, hazlo por egoísmo: si ellos viven bien en su país, no vendrán a molestarte al tuyo :)
Está claro que todas las posturas tienen su justificación, y no voy a entrar en este post a pronunciarme sobre ello, pero sí hay una cosa que todos tenemos que tener clara: cuando alguien abandona su país, su familia, sus (aunque sean escasas) posesiones, su cultura y su idioma para empezar de cero (o menos de cero) entrar en otro país no es porque sí: es porque en su país las cosas están mal. Muy mal.
En los casos de guerra, como siria, es más complicado. Me encantaría que los poderosos dejaran de promover el negocio del armamento y así acabarían las guerras de un plumazo, pero no parece que lo vayan a hacer.
Pero en el resto de los casos, donde simplemente se mueren de hambre, el problema se solucionaría si estos posibles inmigrantes tuvieran en su país los medios para subsistir. Y en esto sí podemos hacer algo, además de quejarnos de que los gobiernos no solucionen estos problema: aportar dinero (¡qué materialista!), aunque sea un poco. Eso sí, en organizaciones de confianza que sabemos que aplican nuestro dinero en generar futuro para aquellas personas cuyo único delito ha sido el de nacer 5.000 km desviados de la zona fácil.
Y este es uno de esos casos. En el proyecto de Global Humanitaria lleva a cabo en Costa de Marfil (comenzando con Bodouakro) tengo toda la confianza. Las vidas de muchas personas ya han cambiado. Las caras de muchos niños ya tienen esperanza. Muchas mujeres se han llenado de futuro. Es un proyecto que merece la pena.
21 € al mes no te van a hacer pasar calamidades, y sin embargo vas a evitar que las pasen un montón de personas que hoy no conoces. Quizás algún día...
Y si no te convence, busca otra. Busca dónde puedes ayudar. De verdad que si todos ayudáramos un poco, empezaríamos a ver cómo la vida de aquella gente cambia, y eso es satisfactorio. Pero si no eres tan altruista, hazlo por egoísmo: si ellos viven bien en su país, no vendrán a molestarte al tuyo :)
27 nov 2016
Tendiendo las manos se construye el mundo.
Hace un año empezamos esta aventura, sin saber
cómo resultaría, ni idea de lo que nos depararía y con unas expectativas más
que medidas.
Empezamos
“a las bravas”, con mucha ilusión, pero a las bravas. A los dos días de
una comida solidaria, en la que se habló de la posibilidad de crear el blog, el
padrino Juanra Doral se presentó en la oficina de Global Humanitaria en Madrid
para hablar con Cristina y conmigo. Había creado Bodouakro blog, comprado el dominio
y hecho mil cosas más. Se creó partiendo
de la idea de los padrinos y con la condición de que fueran ellos los que lo
gestionaran y escribieran, como así ha sido.
En cuanto a Cristina y a mí, sólo deseábamos
que quien quisiera pudiera leer e informarse del trabajo que venimos
desarrollando en Costa de Marfil desde el 2006, y en mi caso, siendo la persona
responsable del apadrinamiento, dar a conocer desde dentro y de verdad las
gestiones que se realizan para que funcione, mostrar las dificultades con las
que nos encontramos y poner un espejo para demostrar donde van a parar las
donaciones de los padrinos y madrinas de Bodouakro.
Es evidente que todo esto no hubiese sido
posible si no estuviese alguien realmente implicado detrás del Blog, y en este caso,
desde el primer minuto estuvo Estefanía Díaz, Estefi para nosotros, la “enreda”,
“la rubia lista”. Nos mueve, nos pide lo que necesita, las redes sociales para
ella son como un paseo por el campo, las conoce y controla a la
perfección y siempre se le están ocurriendo ideas nuevas. No soy imparcial, lo sé, empezó como madrina
desconocida y se ha convertido en esa clase de compañeros de viaje que son
indispensables ya en tu vida, lo mismo que María Rubio y María Tejero, que
siempre están ahí y siempre dicen SÍ a
mis llamadas. Paloma, a la que hemos tenido pintando bolsas solidarias hasta
que se le han caído las manos, Gaëlle traduciendo el blog a francés, Fernando,
Juanra, Inma, Paqui… son tantos como 137.
Sigo diciendo y pensando lo mismo, y comentándolo
a quien me quiera escuchar. Somos la primera ONG española cuyos padrinos y
madrinas se han unido para ayudarnos y dar a conocer la realidad de los
proyectos en Costa de Marfil. Y sigo diciendo y pensando lo mismo,
tremendamente orgullosa de todos y cada
uno de ellos.
El camino que recorremos no es fácil, para
nada es fácil, pero seguiremos adelante. Con ellos, siempre con ellos, cuando
flaqueemos sólo tenemos que mirar a los lados para verlos empujando y delante
para vislumbrar la meta.
26 may 2016
Y entonces, tu excusa ¿es...?
Cuando vemos gente que lo pasa mal, pero verdaderamente mal, nos compadecemos, criticamos a los gobiernos de esos países, a nuestros políticos, a las mafias, a la meteorología, a la mala suerte, a... pero ¿qué más hacemos?
Una opción es ser voluntario de alguna ONG. Eso para mí tiene un valor y un mérito grandísimo. Sin embargo, en muchas ONG, especialmente las que están en otros países, no es eso lo que hace falta. Tienen gente, pero sólo les faltan recursos. O sea, dinero. Nuestro dinero. La buena noticia es que lo que para nosotros es poco dinero allí supone una gran ayuda.
Sé que hoy en día, como hay crisis, (casi) todo el mundo dice que llega justito a fin de mes, que no sobra nada. ¿Cómo voy a ayudar a otros cuando no tengo para mí, con la crisis que hay? Es un discurso absolutamente distinto del de antes de la crisis, porque entonces todas las personas con las que hablabas decían que iban sobradas, que no sabían qué hacer con el exceso de dinero mensual... ¿no? Pues no, claro que no. Eso no va a cambiar. Obviamente, a nadie le sobra dinero (a mí, al menos, no), y lo que propongo no es que des un poco de lo que te sobra, sino de que des un poco, a secas. Que si ganaras 20, 50 ó 100 € menos al mes seguirías teniendo el mismo estilo de vida, pero renunciar a eso puedes suponer un cambio radical en las oportunidades de alguien que vive a miles de kilómetros de ti
"Pero es que no tengo claro que el dinero de las ONG realmente vaya a donde debe". Pues investiga, preocúpate si tienes interés. Lo que está claro es que el dinero que no pones seguro que no llega. Hay miles de personas en diferentes ONG que están dedicando su vida a ayudar a otras personas sin motivación más que son seres humanos y que han tenido la mala suerte de nacer en el lugar equivocado, como te podría haber pasado a ti. Ya que no hacemos más, al menos ayudémosles económicamente.
De verdad, comprométete, aunque sea un poco. Busca qué ONG te convencen más y dona parte de lo que ganas (no de lo que te sobra) que vas a hacer mucho bien. Este proyecto, el de Bodouakro a través de Global Humanitaria, es uno en el que confío plenamente, pero si a ti no te motiva busca, que hay cientos de ellos.
Y no te limites a dar unas migajas, esfuérzate un poco. De verdad, te vas a sentir bien. Mi mujer y yo colaboramos con varias, y cuando mes tras mes veo los cargos en el banco me genera una cierta satisfacción. No digo que con ello ya me considere el salvador del mundo (hay muuuuucha gente que hace muchísimo más) pero sí sé que es mejor que si no aportáramos nada. Y, por supuesto, hay meses que no sobra, pero no me lo planteo como algo opcional: es un impuesto solidario que me autoimpongo (valga la redundancia).
Y así ya, tranquilamente, puedo seguir criticando a los políticos, las mafias, etc. :)
Y tú, ¿cuál es la excusa que te pones para no colaborar con una ONG?
Una opción es ser voluntario de alguna ONG. Eso para mí tiene un valor y un mérito grandísimo. Sin embargo, en muchas ONG, especialmente las que están en otros países, no es eso lo que hace falta. Tienen gente, pero sólo les faltan recursos. O sea, dinero. Nuestro dinero. La buena noticia es que lo que para nosotros es poco dinero allí supone una gran ayuda.
Sé que hoy en día, como hay crisis, (casi) todo el mundo dice que llega justito a fin de mes, que no sobra nada. ¿Cómo voy a ayudar a otros cuando no tengo para mí, con la crisis que hay? Es un discurso absolutamente distinto del de antes de la crisis, porque entonces todas las personas con las que hablabas decían que iban sobradas, que no sabían qué hacer con el exceso de dinero mensual... ¿no? Pues no, claro que no. Eso no va a cambiar. Obviamente, a nadie le sobra dinero (a mí, al menos, no), y lo que propongo no es que des un poco de lo que te sobra, sino de que des un poco, a secas. Que si ganaras 20, 50 ó 100 € menos al mes seguirías teniendo el mismo estilo de vida, pero renunciar a eso puedes suponer un cambio radical en las oportunidades de alguien que vive a miles de kilómetros de ti
"Pero es que no tengo claro que el dinero de las ONG realmente vaya a donde debe". Pues investiga, preocúpate si tienes interés. Lo que está claro es que el dinero que no pones seguro que no llega. Hay miles de personas en diferentes ONG que están dedicando su vida a ayudar a otras personas sin motivación más que son seres humanos y que han tenido la mala suerte de nacer en el lugar equivocado, como te podría haber pasado a ti. Ya que no hacemos más, al menos ayudémosles económicamente.
De verdad, comprométete, aunque sea un poco. Busca qué ONG te convencen más y dona parte de lo que ganas (no de lo que te sobra) que vas a hacer mucho bien. Este proyecto, el de Bodouakro a través de Global Humanitaria, es uno en el que confío plenamente, pero si a ti no te motiva busca, que hay cientos de ellos.
Y no te limites a dar unas migajas, esfuérzate un poco. De verdad, te vas a sentir bien. Mi mujer y yo colaboramos con varias, y cuando mes tras mes veo los cargos en el banco me genera una cierta satisfacción. No digo que con ello ya me considere el salvador del mundo (hay muuuuucha gente que hace muchísimo más) pero sí sé que es mejor que si no aportáramos nada. Y, por supuesto, hay meses que no sobra, pero no me lo planteo como algo opcional: es un impuesto solidario que me autoimpongo (valga la redundancia).
Y así ya, tranquilamente, puedo seguir criticando a los políticos, las mafias, etc. :)
Y tú, ¿cuál es la excusa que te pones para no colaborar con una ONG?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



