26 sept. 2018

Comienzo de clases en época de lluvias

El pasado 10 de septiembre estaba previsto oficialmente el comienzo del curso escolar 2018-2019 en Costa de Marfil. 

En Bodouakro estas fechas no son, ni pueden ser, reales. 



El año escolar ha llegado en un período difícil para los padres. Falta de medios económicos para afrontar el pago de registro y matriculación de sus hijos, comprar sus uniformes y libros hacen que los padres demoren el ingreso de los pequeños, pero también debido a las grandes lluvias que caen en todo el país provocando una gran actividad rural donde los padres necesitan de la ayuda de sus hijos en el campo. 

Algunos estudiantes se encuentran atrapados en el otro lado del pueblo debido a las lluvias que cortan los diferentes caminos a la escuela con grandes inundaciones de agua, impidiendo a los niños cruzar en este momento.


Mi compañero François, como cada año, ha tenido diferentes reuniones con los padres y el director del EPP Bodouakro para tratar de paliar en la medida de lo posible estos impedimentos. Por el momento, los padres se han comprometido a limpiar y arreglar los caminos y esperamos que la semana que viene los niños ya puedan asistir (y yo empezar a actualizar listados).
Por parte de Global Humanitaria, el dinero recaudado de la próxima comida solidaria de padrinos y amigos de Bodouakro, que celebraremos el próximo 20 de octubre en el restaurante El coto del Casar en Madrid, irá destinado a pagar el registro y matriculación de todos los niños inscritos en la escuela.


Una vez más, gracias a los padrinos y madrinas será posible.  





23 sept. 2018

TE DARÉ MI MANO


"A medida que crezcas, descubrirás que tienes dos manos, una para ayudarte a ti mismo, la otra para ayudar a otros".
Creo que es la mejor decisión que tomé hace mucho tiempo, dedicar mi tiempo personal y profesional para ofrecer mis manos.


10:05h de la mañana de un martes, salgo de casa y cojo el ascensor como otro martes cualquiera. Llego al rellano y antes de salir a la calle, me doy cuenta que en el buzón hay un sobre muy grande.. No puede ser, tan pronto no.. lo cojo, lo miro.. y en ese mismo instante empiezo a saltar de alegría.. es Global Humanitaria... voy a ver la carita de mi pequeño/a.. dejo de saltar y de pegar pequeños gritos.. estoy en el portal y no quiero que ningún vecino me vea. Me tiemblan las manos, no puedo abrir el sobre de tanta emoción y al final.. veo esos ojitos, y que ojitos! Desde ese momento, sé que el amor a primera vista existe! Él aún no me conoce y no sabe quién soy, pero ojalá supiera lo mucho que pienso en él. La ilusión de recibir una carta, de ver sus fotos, saber que desde ese momento, este pequeñajo formará parte de mi vida. 
Kouakou Junior, ese es el nombre de mi pequeño, de mi ahijado.




Qué sensación tan extraña de querer a alguien que solo has visto en una foto pero así es, querer.
Siempre he querido apadrinar pero nunca sabía con que ONG o entidad hacerlo, muchas dudas, desconfianza y un día por otro... seguía sin hacerlo. A veces las cosas más importantes llegan de casualidad y así fue cómo este proyecto llegó a mí. Un padrino ya veterano que muchos ya conocéis y un gran y buen amigo mío, Diego Peruga, me explicó, me enseñó y me transmitió el amor por Bodouakro, por la familia que lo forma y, me empujó y me ilusionó a formar parte. Y aquí estoy, escribiendo mi primera entrada en el blog y deseando conocer a la familia Bodouakro.

3 sept. 2018

Aichata

AICHATA... late ya en mi corazón... AICHATA es el nombre de mi niña, mi ahijada... Quizás tengamos más en común de lo que imagino.


No fue fácil tomar la decisión de comprometerme, sobre todo porque caminar por la vida no fue tan sencillo. Acabo de salir de la batalla mas dura que la vida me impuso. No fue la primera y quizás no
sea la última. 

Tengo dos hijos, Gerónimo de 29 y Lautaro de 27 años. Dos hombres entrañables.Y un compañero que adoro, Enric. Así que Aichata tendrá una familia más para quererla.

En este mundo más preocupado por proyectos financieros que de proyectos sociales, ocupado más por las apariencias que por el alma: me crucé con Bodouakro. Estoy enamorada de vuestra generosidad, de vuestra labor... 


Ante la indiferencia y la precariedad humana, LAS, LOS ELIJO...

Porque es fundamental preguntarnos si lo que estamos construyendo es el lugar donde queremos estar mañana.

¡Gracias por haberme recibido con el corazón tan grande!




30 jul. 2018

Es fácil acabar con la inmigración

Cada día vivimos nuevas polémicas con la cuestión de la inmigración. ¿Acogemos o no acogemos? ¿Quitamos o ponemos vallas? ¿Damos ayudas a los que llegan o los dejamos sin prestaciones?

Está claro que todas las posturas tienen su justificación, y no voy a entrar en este post a pronunciarme sobre ello, pero sí hay una cosa que todos tenemos que tener clara: cuando alguien abandona su país, su familia, sus (aunque sean escasas) posesiones, su cultura y su idioma para empezar de cero (o menos de cero) entrar en otro país no es porque sí: es porque en su país las cosas están mal. Muy mal.




En los casos de guerra, como siria, es más complicado. Me encantaría que los poderosos dejaran de promover el negocio del armamento y así acabarían las guerras de un plumazo, pero no parece que lo vayan a hacer.

Pero en el resto de los casos, donde simplemente se mueren de hambre, el problema se solucionaría si estos posibles inmigrantes tuvieran en su país los medios para subsistir. Y en esto sí podemos hacer algo, además de quejarnos de que los gobiernos no solucionen estos problema: aportar dinero (¡qué materialista!), aunque sea un poco. Eso sí, en organizaciones de confianza que sabemos que aplican nuestro dinero en generar futuro para aquellas personas cuyo único delito ha sido el de nacer 5.000 km desviados de la zona fácil.

Y este es uno de esos casos. En el proyecto de Global Humanitaria lleva a cabo en Costa de Marfil (comenzando con Bodouakro) tengo toda la confianza. Las vidas de muchas personas ya han cambiado. Las caras de muchos niños ya tienen esperanza. Muchas mujeres se han llenado de futuro. Es un proyecto que merece la pena.

21 € al mes no te van a hacer pasar calamidades, y sin embargo vas a evitar que las pasen un montón de personas que hoy no conoces. Quizás algún día...

Y si no te convence, busca otra. Busca dónde puedes ayudar. De verdad que si todos ayudáramos un poco, empezaríamos a ver cómo la vida de aquella gente  cambia, y eso es satisfactorio. Pero si no eres tan altruista, hazlo por egoísmo: si ellos viven bien en su país, no vendrán a molestarte al tuyo :)

26 jun. 2018

Una forma de amor

Hace poco leía un texto que me resultó muy interesante donde se profundizaba en el error que cometemos actuando como si el amor fuera finito o, mejor dicho, como si nuestra capacidad de amar fuera limitada; el texto defendía que confundimos el amor con el tiempo disponible. Es cierto que la mayoría de la gente centra exclusivamente el amor en sus parejas, en sus hijos, en sus padres, en sus hermanos, en sus amigos, en sus mascotas… y ya, porque el día no les da más de sí. Tenemos tiempo para perderlo en la compra, en el gimnasio, en seguir las redes sociales; tenemos tiempo hasta para hacer sudokus, reenviar “memes”, ver la televisión, escribir post en este blog, pero no tenemos minutos para amar más, para cuidar a más gente, para escuchar más, para hacer reír más o, incluso, para acompañar en silencio. Y no disponemos de tiempo, pero siempre queremos recibir más amor de los demás; buscamos el amor, pero también sabemos que solo lo alcanzaremos haciendo felices a los demás y cotidianamente no nos esforzamos en ello lo suficiente. Busquemos tiempo, que lo tenemos.
Escuela de Bodouakro.

Esta apología del tiempo para el amor tiene mucho que ver con mi descubrimiento hace unos meses en Bodouakro de un conjunto de grandes personas que sí que amaban más allá de esos círculos habituales, dedicando tiempo a otros que están muy lejos de nosotros sumergidos en una forma de vida que probablemente no entenderíamos, en una cultura ajena y con unas necesidades tan diferentes a las nuestras. Tiene que ver con la suerte que tuve de encontrarme, gracias a mi amiga María, con dos enormes personas que derrochan amor, Cristina y Aidén. Ellas pusieron una semilla de amor muy lejos hace tiempo y tuvieron esa maestría para conseguir con su impecable gestión y su ánimo inagotable que un conjunto de padrinos, de los que ahora me enorgullece formar parte, fuéramos capaces también de mirar más allá de nuestros lazos de cariño habituales y de nuestras fronteras para entregar más amor.
Escuela de Bodouakro

Aunque es difícil expresar con palabras lo que sentimos cuando contemplamos una simple sonrisa de uno de nuestros ahijados o cuando observamos cómo van creciendo, mi mayor satisfacción es lo que no se ve en las fotos: la formación que adquieren para vivir mejor, para cambiar injusticias, para ser más libres, para poder decidir sobre su vida. Tener la oportunidad de contribuir a través de la formación a que otras personas puedan alcanzar una vida más plena en el futuro es una forma de amor y desde aquí os invito a que la experimentéis con nosotros. No os vais a arrepentir.