27 nov. 2018

Esa extraña palabra llamada implicación

Implicación: 
1.Consecuencia o efecto de un hecho o de un acontecimiento.
2.Participación o relación voluntaria en un asunto o circunstancia.

Sábado, 24 de noviembre, 7.30 de la mañana. Loli Iborra y Manel Peralta llevan un rato levantados, preparando los últimos detalles para dar comienzo a esta iniciativa que empezó hace 2 meses en la cabeza de Loli, lo que empezó como una reunión de 6 amigas, parece ser que casi se ha convertido casi en un banquete de boda!

 Hoy es el mercadillo solidario y tienen el cuerpo cansado de acarrear cajas llenas de ropa, montar potros con perchas, colocar mesas… y la cabeza llena de dudas. ¿Saldrá bien? ¿Vendrá gente? ¿Conseguiremos nuestro objetivo?  A pesar de los ánimos dados, a pesar del apoyo brindado en momentos de flaqueza por parte de otro grupo de padrinos, es natural el respeto ante un evento solidario.  

Por suerte cuentan con buenos amigos, personas tan solidarias como ellos y que están dispuestos a ayudar y a colaborar en lo que haga falta. Manel prepara con ganas e ilusión la caja y los tickets para poder venderlos todos! El lugar se encuentra en un local cedido por el Ayuntamiento situado en la C/ Rosselló i Porcel de Barcelona. La primera en llegar es  Maika Roldán, recién operada  y aún así colaborando como la que más, una auténtica jabata, llegó con sus maravillosas tartas, Manuel Iborra con sus manos cargadas de aperitivos, Magdalena García (madre de Loli y Manuel),  con las bebidas, Roxanna con el cava,  Cristina Martínez, haciendo la comida para más de 40 personas, estaba espectacular y buenísima! Montse la hermana de Mayka que es una artistaza y quiso colaborar haciendo un atrapasueños precioso y que también cedió para poder venderlo y colaborar en este proyecto… en fin… la verdad es que todos, absolutamente todos, colaboraron, tanto repartiendo la comida, como recogiendo los platos… tiene suerte de tener amigos así! Es un verdadero privilegio!


Comienza el trajín de colocar las prendas en lugares visibles, ponerles precio. Y la sorpresa de que antes de que se abra el mercadillo a la 13.00 ya hay gente esperando en la puerta para entrar!... madre mía que nervios! Todavía quedan cosas por hacer y la gente ya quiere entrar para comprarlo todo!

No solo fue mercadillo solidario, también hubo comida para más de 40 personas conscientes de que el precio del menú iba destinado a sufragar el proyecto que Global Humanitaria tiene este año en Costa de Marfil, la alfabetización de mujeres en Petit Korhogo. Todos movidos por esa extraña palabra llamada implicación y solidaridad con los que menos oportunidades tienen y siendo conscientes de lo afortunados que somos todos, por el simple hecho de haber nacido en un lugar u otro del mundo. 

Se abrieron las puertas. Tiempo de compras solidarias y música en vivo del dúo Yuca al Caliu, formado por una parejita llamados Laura y Chen, que también quisieron colaborar de forma desinteresada, con su maravillosa música en directo.

TODO. Se vendió todo. Hasta las pinzas que sujetaban algunas camisetas. Han recaudado cerca de 1.200 €. Tremendo.








Loli Iborra y Aidén Calvo.

27 oct. 2018

La solidaridad y las personas, protagonistas de la X Comida de Padrinos de Bodouakro

Teníamos muchas, pero que muchas ganas. Por fin, se celebró la Décima Comida de Padrinos de Bodouakro y se notó que hacía casi un año de la última. Daba gusto saludar a tanta gente solidaria que, a estas alturas, ya se han convertido en amigos.

Esta vez el lugar elegido fue el restaurante El Coto del Casar, en la calle Corazón de María, 30, de Madrid. Hemos de agradecer a Andrés y a todo su equipo el trato, las facilidades y el excelente menú que degustamos porque nos sentimos como en casa, algo difícil de conseguir si no se cuenta con la profesionalidad y simpatía de los camareros que nos atendieron: un lujazo que, muy probablemente, no será la única vez que disfrutemos.


Y hablando de comida, uff, es difícil elegir qué estaba más rico, si el paté del Coto con puré de higos, la ensalada de quinoa y guacamole o esas croquetas caseras de jamón ibérico, de queso y de morcilla. Creo que no dejamos ni las migas. De segundo, a elegir, comimos cordón ibérico con verduritas al wok, o bien bacalao al pil-pil. A pesar de que ya estábamos llenos, también cayeron sin problemas. Y, para terminar de la mejor forma, una tarta de chocolate deliciosa. Por supuesto, todo ello regado con buenos caldos de La Rioja, cerveza o lo que cada uno decidiera pedir.



Desde luego, como verás, nos cuidamos mal... aunque había una buena razón: teníamos que coger fuerzas para ir, a continuación, a darlo todo al karaoke Katakana. Pero no te cuento más; lo que pasa en la comida de padrinos, se queda en la comida de padrinos.

Otra vez más, diecisietecosas cosas nos mandó, para recaudar dinero, esas maravillas que crea y que ha reunido, para nosotros y para ti también, por supuesto, en la colección África. Colgantes y gargantillas con el continente de nuestros ahijados y ahijadas, otros con la cara de un leopardo, pulseras, llaveros,... todo un surtido del que creo que ha quedado poco por vender. De hecho, incluso otros clientes que estaban en el Coto del Casar, también se decidieron a comprar el producto. Muchas, muchas gracias, de parte de todos los padrinos, a esta artista por ayudarnos.


Sin embargo, lo mejor fueron dos cosas. Por un lado, las personas. Aunque faltaron muchos, a los que echamos de menos, como nuestra directora de proyecto, Cristina Saavedra, hubo grandes refuerzos (nos apuntamos cuarenta y uno, ni más ni menos). Algunos venían de nuevas y no sabían dónde se estaban metiendo, pero disfrutaron como el que más y ya son parte de la gran familia de Bodouakro. 

Bienvenidos a todos los que terminaron apadrinando. Daba igual la procedencia, Galicia, Cataluña, Valencia, Extremadura, Madrid,... lo importante fue y es la gente y su generosidad, que demostraron de largo.

Y, por otro lado, que lo que recaudamos consiguió pagar las matrículas de nuestros niños para el presente curso escolar que acaban de empezar. Todos ellos, más de trescientos, podrán disfrutar de la educación que se merecen. Es, sin duda, la mejor noticia.

Quiero agradecer, desde estas líneas, que esa pedazo de coordinadora de padrinos que es Aidén Calvo, nos permitiera a algunos de nosotros organizar la comida y nos diera los consejos pertinentes para que todo saliera tan bien como salió.

Es de recibo mencionar a mis compañeras organizadoras. A Helena, que se lo curró conmigo y se encargó de cobrar en la puerta del restaurante; a Estefi, que estuvo ahí para diseñarlo todo tan bien como lo hizo y del contacto con diecisiete cosas; a Gaëlle, por encargarse de las ventas; y a María Tejero, por hacer las cuentas y que cuadrasen a la perfección. Con semejante equipo, el éxito estaba asegurado.

Ya estamos deseando que llegue la próxima. Mientras tanto, tú que nos lees y que aún no te has decidido a apadrinar a un niño o a una niña, ¿a qué esperas? Ya sabes que nos encantará tenerte en la familia Bodouakro.

Solo puedo terminar con un ¡¡gracias a todos y por todo!! Nos vemos pronto, seguro.




26 sept. 2018

Comienzo de clases en época de lluvias

El pasado 10 de septiembre estaba previsto oficialmente el comienzo del curso escolar 2018-2019 en Costa de Marfil. 

En Bodouakro estas fechas no son, ni pueden ser, reales. 



El año escolar ha llegado en un período difícil para los padres. Falta de medios económicos para afrontar el pago de registro y matriculación de sus hijos, comprar sus uniformes y libros hacen que los padres demoren el ingreso de los pequeños, pero también debido a las grandes lluvias que caen en todo el país provocando una gran actividad rural donde los padres necesitan de la ayuda de sus hijos en el campo. 

Algunos estudiantes se encuentran atrapados en el otro lado del pueblo debido a las lluvias que cortan los diferentes caminos a la escuela con grandes inundaciones de agua, impidiendo a los niños cruzar en este momento.


Mi compañero François, como cada año, ha tenido diferentes reuniones con los padres y el director del EPP Bodouakro para tratar de paliar en la medida de lo posible estos impedimentos. Por el momento, los padres se han comprometido a limpiar y arreglar los caminos y esperamos que la semana que viene los niños ya puedan asistir (y yo empezar a actualizar listados).
Por parte de Global Humanitaria, el dinero recaudado de la próxima comida solidaria de padrinos y amigos de Bodouakro, que celebraremos el próximo 20 de octubre en el restaurante El coto del Casar en Madrid, irá destinado a pagar el registro y matriculación de todos los niños inscritos en la escuela.


Una vez más, gracias a los padrinos y madrinas será posible.  





23 sept. 2018

TE DARÉ MI MANO


"A medida que crezcas, descubrirás que tienes dos manos, una para ayudarte a ti mismo, la otra para ayudar a otros".
Creo que es la mejor decisión que tomé hace mucho tiempo, dedicar mi tiempo personal y profesional para ofrecer mis manos.


10:05h de la mañana de un martes, salgo de casa y cojo el ascensor como otro martes cualquiera. Llego al rellano y antes de salir a la calle, me doy cuenta que en el buzón hay un sobre muy grande.. No puede ser, tan pronto no.. lo cojo, lo miro.. y en ese mismo instante empiezo a saltar de alegría.. es Global Humanitaria... voy a ver la carita de mi pequeño/a.. dejo de saltar y de pegar pequeños gritos.. estoy en el portal y no quiero que ningún vecino me vea. Me tiemblan las manos, no puedo abrir el sobre de tanta emoción y al final.. veo esos ojitos, y que ojitos! Desde ese momento, sé que el amor a primera vista existe! Él aún no me conoce y no sabe quién soy, pero ojalá supiera lo mucho que pienso en él. La ilusión de recibir una carta, de ver sus fotos, saber que desde ese momento, este pequeñajo formará parte de mi vida. 
Kouakou Junior, ese es el nombre de mi pequeño, de mi ahijado.




Qué sensación tan extraña de querer a alguien que solo has visto en una foto pero así es, querer.
Siempre he querido apadrinar pero nunca sabía con que ONG o entidad hacerlo, muchas dudas, desconfianza y un día por otro... seguía sin hacerlo. A veces las cosas más importantes llegan de casualidad y así fue cómo este proyecto llegó a mí. Un padrino ya veterano que muchos ya conocéis y un gran y buen amigo mío, Diego Peruga, me explicó, me enseñó y me transmitió el amor por Bodouakro, por la familia que lo forma y, me empujó y me ilusionó a formar parte. Y aquí estoy, escribiendo mi primera entrada en el blog y deseando conocer a la familia Bodouakro.

3 sept. 2018

Aichata

AICHATA... late ya en mi corazón... AICHATA es el nombre de mi niña, mi ahijada... Quizás tengamos más en común de lo que imagino.


No fue fácil tomar la decisión de comprometerme, sobre todo porque caminar por la vida no fue tan sencillo. Acabo de salir de la batalla mas dura que la vida me impuso. No fue la primera y quizás no
sea la última. 

Tengo dos hijos, Gerónimo de 29 y Lautaro de 27 años. Dos hombres entrañables.Y un compañero que adoro, Enric. Así que Aichata tendrá una familia más para quererla.

En este mundo más preocupado por proyectos financieros que de proyectos sociales, ocupado más por las apariencias que por el alma: me crucé con Bodouakro. Estoy enamorada de vuestra generosidad, de vuestra labor... 


Ante la indiferencia y la precariedad humana, LAS, LOS ELIJO...

Porque es fundamental preguntarnos si lo que estamos construyendo es el lugar donde queremos estar mañana.

¡Gracias por haberme recibido con el corazón tan grande!




30 jul. 2018

Es fácil acabar con la inmigración

Cada día vivimos nuevas polémicas con la cuestión de la inmigración. ¿Acogemos o no acogemos? ¿Quitamos o ponemos vallas? ¿Damos ayudas a los que llegan o los dejamos sin prestaciones?

Está claro que todas las posturas tienen su justificación, y no voy a entrar en este post a pronunciarme sobre ello, pero sí hay una cosa que todos tenemos que tener clara: cuando alguien abandona su país, su familia, sus (aunque sean escasas) posesiones, su cultura y su idioma para empezar de cero (o menos de cero) entrar en otro país no es porque sí: es porque en su país las cosas están mal. Muy mal.




En los casos de guerra, como siria, es más complicado. Me encantaría que los poderosos dejaran de promover el negocio del armamento y así acabarían las guerras de un plumazo, pero no parece que lo vayan a hacer.

Pero en el resto de los casos, donde simplemente se mueren de hambre, el problema se solucionaría si estos posibles inmigrantes tuvieran en su país los medios para subsistir. Y en esto sí podemos hacer algo, además de quejarnos de que los gobiernos no solucionen estos problema: aportar dinero (¡qué materialista!), aunque sea un poco. Eso sí, en organizaciones de confianza que sabemos que aplican nuestro dinero en generar futuro para aquellas personas cuyo único delito ha sido el de nacer 5.000 km desviados de la zona fácil.

Y este es uno de esos casos. En el proyecto de Global Humanitaria lleva a cabo en Costa de Marfil (comenzando con Bodouakro) tengo toda la confianza. Las vidas de muchas personas ya han cambiado. Las caras de muchos niños ya tienen esperanza. Muchas mujeres se han llenado de futuro. Es un proyecto que merece la pena.

21 € al mes no te van a hacer pasar calamidades, y sin embargo vas a evitar que las pasen un montón de personas que hoy no conoces. Quizás algún día...

Y si no te convence, busca otra. Busca dónde puedes ayudar. De verdad que si todos ayudáramos un poco, empezaríamos a ver cómo la vida de aquella gente  cambia, y eso es satisfactorio. Pero si no eres tan altruista, hazlo por egoísmo: si ellos viven bien en su país, no vendrán a molestarte al tuyo :)

26 jun. 2018

Una forma de amor

Hace poco leía un texto que me resultó muy interesante donde se profundizaba en el error que cometemos actuando como si el amor fuera finito o, mejor dicho, como si nuestra capacidad de amar fuera limitada; el texto defendía que confundimos el amor con el tiempo disponible. Es cierto que la mayoría de la gente centra exclusivamente el amor en sus parejas, en sus hijos, en sus padres, en sus hermanos, en sus amigos, en sus mascotas… y ya, porque el día no les da más de sí. Tenemos tiempo para perderlo en la compra, en el gimnasio, en seguir las redes sociales; tenemos tiempo hasta para hacer sudokus, reenviar “memes”, ver la televisión, escribir post en este blog, pero no tenemos minutos para amar más, para cuidar a más gente, para escuchar más, para hacer reír más o, incluso, para acompañar en silencio. Y no disponemos de tiempo, pero siempre queremos recibir más amor de los demás; buscamos el amor, pero también sabemos que solo lo alcanzaremos haciendo felices a los demás y cotidianamente no nos esforzamos en ello lo suficiente. Busquemos tiempo, que lo tenemos.
Escuela de Bodouakro.

Esta apología del tiempo para el amor tiene mucho que ver con mi descubrimiento hace unos meses en Bodouakro de un conjunto de grandes personas que sí que amaban más allá de esos círculos habituales, dedicando tiempo a otros que están muy lejos de nosotros sumergidos en una forma de vida que probablemente no entenderíamos, en una cultura ajena y con unas necesidades tan diferentes a las nuestras. Tiene que ver con la suerte que tuve de encontrarme, gracias a mi amiga María, con dos enormes personas que derrochan amor, Cristina y Aidén. Ellas pusieron una semilla de amor muy lejos hace tiempo y tuvieron esa maestría para conseguir con su impecable gestión y su ánimo inagotable que un conjunto de padrinos, de los que ahora me enorgullece formar parte, fuéramos capaces también de mirar más allá de nuestros lazos de cariño habituales y de nuestras fronteras para entregar más amor.
Escuela de Bodouakro

Aunque es difícil expresar con palabras lo que sentimos cuando contemplamos una simple sonrisa de uno de nuestros ahijados o cuando observamos cómo van creciendo, mi mayor satisfacción es lo que no se ve en las fotos: la formación que adquieren para vivir mejor, para cambiar injusticias, para ser más libres, para poder decidir sobre su vida. Tener la oportunidad de contribuir a través de la formación a que otras personas puedan alcanzar una vida más plena en el futuro es una forma de amor y desde aquí os invito a que la experimentéis con nosotros. No os vais a arrepentir.