19 dic. 2017

Reenfocando realidades, para ver claramente los problemas...

Es verdad que cuando no vemos los problemas, parece que no son nuestros. Vivimos en nuestro mundo confortable donde casi cualquier  problema que nos surge se soluciona con un poco de tiempo, o dinero, o apoyo de personas queridas. Pero que no veamos la situación de medio mundo no quiere decir que no esté ocurriendo. La ceguera nos mantiene tranquilos pero, desde luego, no ayuda a mejorar la vida de estas personas cuyo único pecado es haber tenido la mala suerte de vivir a unos miles de kilómetros. Mañana podríamos estar como ellos.



Global Humanitaria, la ONG que sustenta el proyecto de Bodouakro, ha puesto en marcha una nueva campaña para sensibilizar y ayudar al "primer" mundo a ver lo que pasa en un montón de países que no tienen tanta suerte. La campaña se llama Reenfocando realidades porque precisamente es lo que hay que hacer, reenfocar en esos problemas que tenemos fuera de foco. Y ¿cuáles son estas realidades? Pues por ejemplo:

  • 14 millones de niños sufriendo la guerra de Siria.
  • Más de la mitad de las niñas en India se encuentran casadas antes de los 18 años.
  • 8 de cada 10 menores de Guatemala sufre desnutrición.
  • 60% de las mujeres de Costa de Marfil son analfabetas.


Y así, un montón de casos. Con esta campaña se busca ayudar en un montón de sitios, y es bien sencillo participar: en multitud de farmacias y ópticas de toda España podremos hacernos con el Kit para reenfocar realidades. Son sólo 2 € y ayudamos a todas estas cosas:


Alfabetización de mujeres. Cursos básicos de lectoescritura y matemáticas en Costa de Marfil.
El proyecto beneficia a mujeres de cooperativas agrícolas del departamento de Daloa, en Costa de Marfil. Además, recibirán un curso de educación sanitaria y derechos.



Comedores y huertos escolares en comunidades indígenas del departamento de Petén, Guatemala
El proyecto implementa 4 comedores escolares y 3 huertos pedagógicos que los abastecen y dan de comer a 564 niños. Además, se realiza una evaluación nutricional de los escolares y chequeos médicos y formación a las madres, que serán las encargadas de gestionarlos.



Apoyo escolar en 21 centros de refuerzo educativo de Murshidabad y Sunderbans, India. 
El programa pone en marcha 21 centros de refuerzo educativo en los que 2.087 menores reciben clases de apoyo 2 horas diarias. Contempla la entrega de material escolar, formación de profesores, apoyo nutricional y un centro de salud.



Programa de ayuda a niños, niñas y jóvenes refugiados sirios en Jordania.
 Apoyo terapéutico para que los niños víctimas de la guerra siria puedan superen sus miedos, y aceptar su nueva situación. El proyecto contempla talleres de arte terapia, apoyo escolar, actividades extraescolares, becas, atención psicológica y rehabilitación y fisioterapia. 



Ahh, que ¿no sabes ni dónde están la mayoría de estos sitios? Por eso te hace falte el Kit.

Vamos, ¡colabora y difunde! Ayuda a curarnos la ceguera en España y a mejorar, aunque sea un poco, la vida de miles de personas que no son culpables de su situación. También puedes promover este vídeo a todo quisqui:






Ya sabes, ¡reenfócate!

#ReenfocandoRealidades
#SoyReenfocador






18 dic. 2017

La mejor decisión de mi 2017

La primera vez que supe de Bodouakro fue por casualidad, que es como suelen aparecer las cosas más especiales. Hacía muchos meses que buscaba viajes de voluntariado en África y una ONG en la que apadrinar, y nada más decidirme me arrepentí de no haberlo hecho antes: sentí que algo cambió desde aquella misma tarde en la que me di cuenta de que esto, que se supone que va de ayudar a los demás, te ayuda primero a ti.
La escuela de Bodouakro.

Empecé por leer cada texto de este blog, la primera fuente de información e ilusión costamarfileña. A partir de ahí llegó el primer mail de Global Humanitaria, los de Aidén, las cariñosas bienvenidas tuiteras, la charla en la sede de Gran Vía, una pulsera que ya siempre me acompaña, soñar con pisar Bodouakro, conocer la identidad de la pequeña Safiatou, poder ponerle cara, pelearme con el traductor de Google al escribirle la primera carta, en francés, el grupo de WhatsApp con la lluvia de adorables fotos de los orgullosos padrinos y madrinas, las imágenes y los nuevos posts que tuitean Aidén y Estefi para alegrarnos las mañanas, encargar los regalos navideños para los chuloncitos, recibir la primera carta de Safi y no saber ni qué decir... Cualquiera de estos detalles, por pequeños que puedan parecer, se volvieron pronto motivos de felicidad, enseñanzas, recordatorios permanentes de que hay gente que lo tiene todo más difícil y lo afronta desde la lucha y la sonrisa.

No sé muy bien cómo explicarlo, pero pienso muchas veces cada día en Safi y en su familia, busco, miro y remiro las fotos que tengo de Bodouakro, y todo ello me es más que suficiente para cargar las pilas. No sé muy bien cómo describirlo, pero me agradezco cada día el dar aquel paso, que la pretensión de intentar mejorar la vida a uno de esos pequeños haya tenido justo ese efecto en la mía.

Ahora que se va acabando otro año y que es casi inevitable hacer balance, algo que cada diciembre me cuesta más, no tengo ninguna duda de que ser uno de los padrinos de Bodouakro, formar parte de esto tan grande, es la mejor decisión de mi 2017. Según empiece 2018, entre los abrazos regados por lágrimas con mi familia, me acordaré muy cariñosamente de Safi, que estará con nosotros pese a los más de 5.000 kilómetros que nos separan.