27 nov. 2016

Tendiendo las manos se construye el mundo.

Hace un año empezamos esta aventura, sin saber cómo resultaría, ni idea de lo que nos depararía y con unas expectativas más que medidas.

Empezamos  “a las bravas”, con mucha ilusión, pero a las bravas. A los dos días de una comida solidaria, en la que se habló de la posibilidad de crear el blog, el padrino Juanra Doral se presentó en la oficina de Global Humanitaria en Madrid para hablar con Cristina y conmigo. Había creado Bodouakro blog, comprado el dominio y hecho mil cosas más.  Se creó partiendo de la idea de los padrinos y con la condición de que fueran ellos los que lo gestionaran y escribieran, como así ha sido.

En cuanto a Cristina y a mí, sólo deseábamos que quien quisiera pudiera leer e informarse del trabajo que venimos desarrollando en Costa de Marfil desde el 2006, y en mi caso, siendo la persona responsable del apadrinamiento, dar a conocer desde dentro y de verdad las gestiones que se realizan para que funcione, mostrar las dificultades con las que nos encontramos y poner un espejo para demostrar donde van a parar las donaciones de los padrinos y madrinas de Bodouakro.

Es evidente que todo esto no hubiese sido posible si no estuviese alguien realmente implicado detrás del Blog, y en este caso, desde el primer minuto estuvo Estefanía Díaz, Estefi para nosotros, la “enreda”, “la rubia lista”. Nos mueve, nos pide lo que necesita, las redes sociales para ella  son como un paseo por  el campo, las conoce y controla a la perfección y siempre se le están ocurriendo ideas nuevas.  No soy imparcial, lo sé, empezó como madrina desconocida y se ha convertido en esa clase de compañeros de viaje que son indispensables ya en tu vida, lo mismo que María Rubio y María Tejero, que siempre están ahí y  siempre dicen SÍ a mis llamadas. Paloma, a la que hemos tenido pintando bolsas solidarias hasta que se le han caído las manos, Gaëlle traduciendo el blog a francés, Fernando, Juanra, Inma, Paqui… son tantos como 137.

Sigo diciendo y pensando lo mismo, y comentándolo a quien me quiera escuchar. Somos la primera ONG española cuyos padrinos y madrinas se han unido para ayudarnos y dar a conocer la realidad de los proyectos en Costa de Marfil. Y sigo diciendo y pensando lo mismo, tremendamente orgullosa  de todos y cada uno de ellos.


El camino que recorremos no es fácil, para nada es fácil, pero seguiremos adelante. Con ellos, siempre con ellos, cuando flaqueemos sólo tenemos que mirar a los lados para verlos empujando y delante para vislumbrar la meta.

24 nov. 2016

Un año de blog y de dar voz a unos niños

Hace varios años que me uní al proyecto de Bodouakro. Bueno, al proyecto de ayuda a los niños (o sea, al futuro) de este pequeño poblado de Costa de Marfil. Desde el primer momento, vi en los ojos de Aidén y Cristina un brillo muy especial que me derribaba cualquier asomo de duda acerca de su honradez y compromiso con este plan. 




La parte de la confianza es la que me convenció para darme de alta como padrino. Cierto que eso no es muy difícil; ya colaboro económicamente, con cuota mensual, con Aldeas Infantiles, Médicos del Mundo, Médicos sin Fronteras, Unicef, Vicente Ferrer, Cruz Roja,... y alguna que me olvido. 



Pero fue la parte del compromiso que vi en ellas lo que me hizo dar un pasito más. Por eso puse en marcha esta página, para que sirviera de punto de referencia y a la vez poder dar la oportunidad de que todos los padrinos tengan su espacio para contar lo que quieran. Por suerte, además, pronto  Estefi agarró el testigo y se puso a machacarlo en redes sociales e impide que lo dejemos en el olvido. No, no tenemos millones de visitas mensuales, pero al menos conseguimos que tú nos leas. Y quizás, que te unas.

En definitiva, creo que el ser padrino de Global Humanitaria en Costa de Marfil, te permite sentir que algo haces por esas personas cuyo único pecado ha sido nacer donde han nacido. Y podríamos ser tú o yo. De hecho estamos viendo como en la actualidad hay miles de personas que hace un par de años tenían una vida como la tuya o la mía y hoy mendigan un trozo de suelo para empezar de cero... o ¡por debajo de cero! ¿Estás totalmente seguro de que es imposible que eso te ocurra a ti



¿Son 21€ suficientes para comprar tu paz mental? Pues no sé, pero la cuestión es que esa miseria realmente es útil para aquellos niños. La suerte es que el dinero se multiplica en esos países: primero porque el nivel de vida es infinitamente inferior, y segundo porque Aidén, Cris y todo el equipo exprimen al máximo cada euro que aportamos para convertirlo en nuevas oportunidades. 

Estamos bastante inmunizados con lo que le ocurre a otras personas, especialmente si viven muy lejos y más aún si son de otra etnia. Pero son personas, como tú y yo. ¿Imaginas la satisfacción de que una sola de ellas encuentre una oportunidad (en algunos casos incluso la diferencia es vivir o no) gracias a esa aportación? Pues ocurre.

Bueno, no me enrollo más, pero te hago un llamamiento. No te voy a pedir el nivel de compromiso de Aidén o Cris o toda la gente que sobre el terreno entregan su vida por este poblado. Ni siquiera el de los que desde aquí intentamos darle vidilla y que no decaiga. Pero sí te invito a que te unas. A que apoyes este proyecto con tus 21€/mes (o más, claro), que a partir del 2º mes se convertirá en un cargo más del que ni te darás cuenta. ¿Cambiaría mucho tu vida si te subieran el sueldo 21 €/mes? ¿O si te lo bajaran? Pues eso, créeme, esos 21€ en manos de Cris, Aidén y su equipo hacen el milagro, un milagro real en la vida de un montón de personas, y a ti no te afecta absolutamente en nada.



Gracias, si has llegado hasta aquí, y bienvenido/a al equipo. Y, por favor, haznos de altavoz, que falta hace.


20 nov. 2016

Nadie dijo que iba a ser fácil.

Bodouakro va a cumplir un año, bueno, en realidad va a hacer un año que nos estrenamos en las redes sociales. Las últimas entradas que leeréis en el blog serán las reflexiones de las personas que han hecho posible que lo estés hoy leyendo y nos conozcas.

Todo empezó en mayo del 2015 cuando celebramos una de nuestras comidas solidarias. Estábamos con los cafés y debatiendo sobre cómo podíamos dar a conocer los proyectos que con tanto esfuerzo Cristina y Aidén estaban sacando adelante, y sobre todo, cómo conseguir el pleno apadrinamiento en Bodouakro, que todos los niños del campamento tuvieran un padrino o una madrina y que así la vida de la comunidad fuera un poquito menos dura. Fue a Juanra al que se le ocurrió crear un blog, un blog donde estarían recogidos los proyectos, la información de cómo apadrinar o quiénes éramos algunos padrinos, porque una de las premisas era que nadie estaba obligado a nada, ni a escribir, ni a compartir…
Alfabetización en Baoulifla, Costa de Marfil

El proyecto en general me atrapó, las redes sociales me encantan, escribir no me disgusta… ¿Por qué no crear cuentas en las redes sociales y difundir? ¿Iba a ser tan difícil? ¿Qué cuesta un “me gusta” en Facebook o un “retuit” en Twitter? Pues cuesta, vamos que si cuesta, cuesta la propia vida, bueno, esto es una exageración, pero momentos de desgana he tenido. La verdad es que nos embarcamos en esta aventura y la realidad que estábamos viviendo no nos favorecía mucho, las mil campañas electorales, las cien elecciones, la crisis de los refugiados… muchos temas que comentar y denunciar que nos impedían abrirnos el hueco soñado. Pero no nos rendimos, seguimos adelante y muchos de los padrinos empezaron a escribir en el blog. Poco a poco el blog ha ido creciendo, no tanto como me gustaría, pero sé que acabará ocupando su lugar.

Los padrinos de Bodouakro somos una referencia en el mundo del apadrinamiento, no limpiamos nuestra conciencia ‘soltando la pasta’ una vez al mes. Aidén y Cristina han hecho nuestros los proyectos en los que tanto trabajan y, aunque no les debemos nada, ese esfuerzo en el que se dejan la piel se merece que se les eche una mano o dos. Así, “al son de lo tonto”, el blog va a cumplir un año, no lo estamos haciendo tan mal, ¿no? Y vamos a seguir dando “la chapa”, porque nuestro objetivo sigue siendo que la comunidad de Bodouakro sea un poquito más autónoma.

Desde aquí agradecer a Juanra, Aidén y Cristina el apoyo, y a todos los padrinos y amigos que difundís y dais a conocer nuestra acción.

Saludos.

17 nov. 2016

Despertando la solidaridad.

Hola a todos, querida familia y amigos de Bodouakro y demás lectores.

Soy Juan José Puértolas, coordinador de fundraising de Global Humanitaria. Llevo más de un año trabajando en Global Humanitaria y no dejo de aprender y de sorprenderme cada día.

En primer lugar quería contaros mi historia como padrino. Hace unos días estaba colocando la ropa en el tendedor. Hacía mucho frío, estaba congelado y de repente se me acercó Victoria, mi pequeña traviesa de 2 años y con su carita más dulce de bebé me dijo: Papá, ¿te ayudo?
Se me caía la baba ante tanta ternura y enseguida me di cuenta de que teníamos que cultivar la solidaridad, esa cualidad que todos llevamos dentro y que necesitamos despertar.

Automáticamente hablé con mi esposa Renata y le propuse apadrinar un niño en Bodouakro. No tardó ni un segundo en responder con un escueto y rotundo SÍ.

Así Victoria se convertía en una de las madrinas más jóvenes de Bodouakro.

Para comenzar nuestra andadura nos encontramos con la 7ª comida solidaria de padrinos y amigos de Bodouakro. Menuda sorpresa tan insólita en este mundillo. La comida estuvo bien, pero solo era un pretexto para pasar un rato agradable entre amigos. Acudieron más de 40 personas llegadas desde todos los puntos de España para compartir una tarde lluviosa en Madrid. Que fantástico y admirable. Eso si fue una sorpresa de la que aprender.

Ya han pasado 15 días desde la comida y todavía dura la resaca. Y no me refiero a la alcohólica, sino al legado y al impacto que ha generado esta comida: Nuevos padrinos y simpatizantes. Sí amigos, la gran familia de Bodouakro crece y cada vez está más unida.

Quien conoce a esta irresistible gran familia queda atrapada por sus encantos. ¡Y no es para menos! Qué puede ser más bonito que ayudar a los más necesitados y además pasarlo bien junto a un grupo de personas con los que compartes un sueño común.

Mucha gente adoraría pertenecer a un grupo social tan simpático y humano como este. Y desde aquí les digo que se animen a conocernos. Estoy convencido de que también se les despertará la solidaridad y se unirán con pasión a esta gran familia.



Ha sido el primer evento al que asisto y lamentablemente sólo he podido conocer a unos poquitos padrinos, pero con seguridad os acabaré conociendo a todos. Compartir un sueño te acerca a las personas y crea fuertes lazos de amistad. Lleva años ocurriendo entre los amigos de Bodouakro y personalmente me gustaría contribuir a fortalecer y cuidar este grupo para que trascienda y perdure entre nuestros sucesores.

Considero que tenemos la obligación moral de involucrarnos en la sociedad y contribuir para asegurar una vida digna a todos los seres humanos. Con pasión y orgullo podemos seguir despertando la solidaridad de nuestro entorno y juntos podemos hacer que esta gran familia continúe creciendo.

Cuantos más seamos, menor será el esfuerzo para mover la rueda y antes conseguiremos generar la inercia suficiente para que gire sola. Este es el gran reto, apadrinar hasta que un día nuestro pequeño Bodouakro se haga mayor, sea autosuficiente y se independice. Todavía queda un largo camino por recorrer, pero llegará este momento, es ley de la naturaleza.

Eso sí, después de conoceros, estoy seguro de que cuando llegue este emotivo momento y ya no seamos necesarios en Bodouakro, estaremos tan emocionados y unidos que nos embarcaremos en una nueva aventura. Y estoy convencido de que seguirá fluyendo la solidaridad por las venas de esta gran familia.

Muchas gracias a todos por vuestra calurosa acogida. Victoria, Renata y yo nos sentimos privilegiados y orgullosos de unirnos a este reto. Ánimo a todos, sigamos empujando y que la rueda no pare nunca.

Pasión y orgullo.

Juan José Puértolas
Coordinador fundraising de 

15 nov. 2016

A los padrinos de Bodouakro

Queridos padrinos de Global Humanitaria sobre el proyecto de Bodouakro.

Quería escribiros unas líneas para agradeceros el apoyo que habéis mostrado al participar en esta comida solidaria. Ha sido toda una alegría y sorpresa el ver vuestra respuesta ante la iniciativa de realizarla.

Para mí fue algo novedoso el ver la aceptación y la implicación  por parte de todos los padrinos que asistieron, dio lugar a una comida muy agradable. Pude conocer a varios de vosotros personalmente, como persona y como padrino involucrado en el proyecto, aunque me quede con ganas de más y se me hizo corta la reunión.
Mis sensaciones han sido muy positivas, no solo a nivel profesional. Ver cómo hacéis las cosas con gusto, de buena gana y no obligados, lo transmitís con creces en vuestros rostros. Me dio una impresión de positividad en todas las conversaciones mantenidas. Puedo decir que fue un gustazo estar con vosotros. Desde el punto de vista profesional, es un placer  ver personas tan involucradas y con ganas de querer hacer lo que está en nuestras manos y, a veces lo imposible, por poner nuestro granito de arena para ayudar a personas que no tienen ni lo imprescindible.

Ese punto humano es lo que nos caracteriza ante la indiferencia y ser conscientes de ello, es indescriptible. Sólo os puedo decir MUCHAS GRACIAS. 
Javier Gil y Aidén Calvo de Miguel.


Después de ver la acogida que tuvo, a la vez que se ayuda al proyecto, nos concienciamos aún más de lo necesario que es nuestra ayuda. Fue muy positivo ver la implicación que habéis mostrado hacia el proyecto de Global Humanitaria; sin vosotros esta iniciativa no hubiera sido posible.

Me reitero, muchísimas gracias por vuestro apoyo y espero volver a veros pronto y que esta pequeña familia siga creciendo.

Javier Gil
Director de comunicación de

8 nov. 2016

7ª comida de padrinos de Bodouakro

Desde luego, la diferencia de este proyecto de ayuda, el de Bodouakro, con el resto de proyectos y ONG es que existe una sensación de equipo entre todos los padrinos, y la clave es la forma en que Aidén y Cristina están gestionándolo. Esta diferencia es la que hace que con este proyecto esté involucrado personalmente, mientras que con el resto de ONG con las que colaboro simplemente aporto una cuota mensual (que bienvenida es). 


Cristina Saavedra y Aidén Calvo, las madres de este proyecto
Y una de las rarezas es la de organizar de vez en cuando una comida de padrinos y allegados para pasar un rato juntos, ver cómo van las cosas en aquel lejano pueblo y recaudar  un extra para los niños. 

La última fue el pasado sábado, 7 de noviembre, en el Restaurante La Notaría, en Madrid. Allí nos juntamos más de 40 personas (muchas caras nuevas), comimos (fantásticamente) y nos reímos (mucho).


Antes de la invasión

Además, aunque tratamos este proyecto como algo independiente, no olvidamos que es parte de Global Humanitaria, una organización que extiende su labor de ayuda en un montón de países necesitados. En esta ocasión tuvimos la suerte de contar en la comida con Javier Gil, su director de comunicación, y Juan José Puértolas, Coordinador Fundraising. Es tremendo el trabajo que realizan en un montón de lugares olvidados del mundo.
Con Javier Gil, director de comunicación de Global Humanitaria


Pero bueno, a lo que vamos, que es la comida :) El menú de La Notaría estuvo muy bien, el local muy cómodo y bien situado (junto a El Retiro) y, además, han donado una gran parte de la recaudación al proyecto de Bodouakro.









Deliciosa la comida de La Notaría

La verdad es que hace ya años que venimos celebrando este ritual periódicamente y se va creando un vínculo precioso entre los padrinos. Creo que esto es algo único, que no existe en absolutamente ninguna otra ONG. Yo no conocía a la inmensa mayoría de los padrinos hace años, y hoy en día a muchos los considero amigos. Es un gran trabajo el que Aidén y Cristina están realizando.

















Y ¿qué os parece nuestra última  incorporación? ¡Victoria ya es madrina!. Quizás el único caso en que la madrina es más joven que su ahijada :)
Victoria: nuestra madrina más joven
En definitiva, un día maravilloso (que algunos acabamos mucho después de que el día acabara), rodeado de personas generosas y entusiastas, enamorados del trabajo que Aidén y Cristina realizan, emocionados por los logros que estamos consiguiendo entre todos para aquellas personas que no nos conocen pero a las que les hacemos llegar un rayo de esperanza en sus vidas. Sí, al menos ahora tienen una oportunidad: tienen escuelas, comedores,... cosas básicas que a nosotros nos parecen tan habituales, pero que para ellos era algo impensable... ¡hasta ahora!



¿Y qué tenemos que hacer? Pues seguir creciendo, porque Bodouakro no acaba en Bodouakro. Hay muchísimo trabajo que hacer allí, muchas vidas que con esta poquita ayuda nuestra pueden cambiar radicalmente. A veces no somos conscientes de ese poder tan tremendo que podemos tener con sólo unos euros al mes. No nos damos cuenta de que cada persona de aquellas es exactamente igual que nosotros, con sus sentimientos, sus miedos, sus creencias, su pasado. Y con nuestro apoyo, pueden tener futuro.
¿Nueva madrina? ¡Ojalá!


¿Te unes? Espero verte en la próxima comida. Y créeme, te vas a divertir :)





9 oct. 2016

Hoy charlamos con... Estefi

Hoy he quedado con Estefi, una persona que no necesita presentación y a la que como dice ella, le gusta «enredar» en el sentido más amplio de la palabra; siempre está pensando en hacer nuevas cosas, en buscar nuevos objetivos que le permitan motivarse y salir adelante.

Aprovechando que las dos estamos de veraneo en Galicia, y que yo siempre estoy en las Rías Altas pero nunca tiro hacia abajo, decido hacerle una visita y quedamos en el Naútico de San Vicente do Mar en O Grove. «Ya verás, te va a gustar, es un sitio muy alternativo a la orilla del mar, mezcla de pijos y perroflautas» me dice. Y tiene razón, no me decepciona.

Estefi.
Estefi no es muy de achuchones, sino de estar ahí cuando lo necesitas y empatizar hasta límites insospechados. Mientras saborea  su cerveza y escuchamos los primeros acordes de «One» de U2, su canción favorita, me cuenta que, como nos ha pasado a otros, Bodouakro le ha permitido conocer a gente que vale la pena. En su caso, tiene que agradecerle a Aidén, que le haya enseñado a superarse a si misma, y, a Cristina lo que está aprendiendo con y de ella. Llegados a este punto me voy a permitir la licencia de decir que, a parte de ellas y François, que como dice Estefi, «es el que consigue que nuestros niños sepan que existimos y viceversa», Estefi es, desde que se unió a este clan, uno de sus bastiones. Gracias, entre otras cosas, a su tesón y a su compromiso se nos conoce cada vez más.

Desde que hemos empezado a hablar, le han llamado varias veces de su querido «poblado», Almendralejo, y ha atendido a todo el mundo con una paciencia encomiable. Esta hija de maestro y ama de casa considera que si ha aprendido desde pequeña a proteger y cuidar de los suyos, es entre otras razones, por vivir en provincias y haber nacido en un matriarcado .

Han pasado dos horas, en su compañía, el tiempo vuela, y  decidimos buscar un sitio para comer unas navajas y un poco de churrasco. Mientras nos dirigimos al restaurante es inevitable que en nuestras conversaciones aparezca África. Me recomienda que lea Ébano de Ryszard Kapuściński, si quiero conocer un poco más de la África desconocida; le encantaría viajar a esa zona del mundo, según ella, nuestra vecina a la que sólo miramos cuando pasan desgracias, hambrunas, guerras… y es verdad que por desgracia sufre y sufre por todos, ese continente en el que ella cree que está su lugar en el mundo, ese lugar que Ernesto, en la película de Adolfo Aristarain, sigue intentando encontrar.

Ha llegado la hora de despedirnos, y nos emplazamos para que la próxima vez sea ella la que venga a conocer las Rías Altas. Mientras me alejo, me digo a mí misma que, en el fondo, aunque Estefi no lo sepa, no tiene que encontrar su lugar en el mundo, o mejor dicho cualquier lugar puede ser su mundo, solo necesita creérselo porque durante toda su vida ha sabido lidiar con las circunstancias y con las personas  que se han cruzado en su camino.




11 sept. 2016

¿Un reto imposible? De ti depende

Muchos de vosotros no conocéis a Javier de Pablo, incluso mucho de los padrinos tampoco porque rara vez ha podido venir a las comidas.
Llegó a nosotros de casualidad y por Twitter: Un día, en el 'timeline', vi una foto, la abrí y era un tuit de Cristina. Al ver su perfil, me enteré de que era responsable de proyectos en Global Humanitaria, le pregunté y me puso en contacto con Aidén, quien me invitó a las oficinas para conocer los proyectos. No me lo tuve que pensar mucho. Para mí era una oportunidad para hacer algo que siempre había querido hacer y aportar de esta manera mi granito de arena para ayudar a personas que realmente lo necesitan”.
Sin embargo, este ingeniero industrial y gran deportista madrileño se ha propuesto ir aún más lejos. Quiere afrontar todo un reto: correr dos Ironman seguidos para lograr la alfabetización de las mujeres de Dema, en Costa de Marfil. ¡Ahí es nada!
Para ello, ha colgado una petición en la plataforma de microfinanciación Migranodearena.com (en el enlace, tienes el acceso directo para donar). El objetivo es de lo más ambicioso. Ni más ni menos, que conseguir todo el dinero necesario, 6.525 euros, para sacar adelante el proyecto.
A Javier, que siempre ha corrido por disfrute, se le ocurrió que, como padrino, podía aprovechar las carreras para ir más allá y contribuir en una causa social para ayudar a los demás. Y para quién mejor que para Bodouakro”.
Entonces se enteró de un proyecto que en el que también estamos implicados: el de dotar a las mujeres de Dema de la necesaria educación para que hagan una gestión económica de sus pobres recursos más eficiente y eviten los abusos de personas sin escrúpulos que ven en ellas víctimas fáciles para robarles parte de sus ganancias.
Debes tener en cuenta la enorme importancia para ellas que supone este esfuerzo. Las mujeres se agrupan en cooperativas para ayudar a la economía familiar. La falta de recursos hace más difícil la escolarización de los niños.
Dándoles las herramientas necesarias para sacar el rendimiento que se merecen por su trabajo, matamos dos pájaros de un tiro. Por un lado, mejoramos la paridad entre sexos en materia educativa; y por otro, conseguimos que, gracias a un mejor aprovechamiento de los recursos, puedan enviar a sus hijos e hijas a la escuela, sabiendo, además, que ellas ya sí saben valorar la importancia de este hecho.
Desde luego, se trata de un reto importante. Pero Javier, como buen deportista, está acostumbrado a ellos y siempre buscan dar un paso más, llegar más lejos, más alto y más fuerte.
Si no conoces qué es un Ironman, difícilmente te darás cuenta del enorme esfuerzo que supone para una persona.
Esta prueba, que nació a finales de los años 80 en Hawai, comprende, a su vez, tres disciplinas deportivas: natación, ciclismo y maratón. Es decir, participan verdaderos hombres y mujeres de acero, capaces de recorrer casi 4 kilómetros en el agua, 180 sobre una bicicleta y más de 42 corriendo. 
Y aquí vamos a la enormidad que se ha propuesto nuestro padrino protagonista. Hacer dos seguidos: el de Mallorca, el 24 de septiembre, y el de Barcelona, que es el 2 de octubre. Esto es, aproximadamente, ¡¡8 kilómetros a nado, 360 en bici y 84 de maratón en dos semanas!! Y todo por ellas.
Imaginarás que el entrenamiento que está realizando Javier es importante, como nos explica a continuación: Al principio me preparaba yo mismo, pero en seguida aprendí de mis errores y en un Campus de Triatlón organizado por el triatleta olímpico Omar Tayara y Ramón Ejeda, conocí a Fernando Sancha, un entrenador personal especializado en largas distancias y grandes retos como el que tenemos ahora mismo encima de la mesa”.
Además nos dice cómo es su día a día: Fernando, cada domingo, me envía desde hace 6 meses todos los entrenamientos semanales según mi evolución. La media semanal de entrenamiento para mi nivel de aficionado es de unas 3 horas diarias complementándolos unas 5 horas los fines de semana con las salidas de bicicleta. ¿Qué se hace en ellos? Natación, Ciclismo, correr, pesas,…y muchos días se combinan, por ejemplo 3 horas de bicicleta y luego correr 16km con series”.
También cuenta con la ayuda de un osteópata deportivo y de mi amigo Pablo Lucero que cada semana se encarga de dejarme las piernas apunto y finalmente David Crespo, nutricionista  que se encarga de acondicionar la alimentación a los entrenamientos. Aún no sabemos si saldremos con vida”.
Está visto que al elenco de grandes ironman españoles, como Eneko Llanos, Iván Raña y Miquel Blanchart, hemos de unir el de Javier de Pablo.
Le hemos pedido, por último, que te intente convencer para donar dinero al proyecto: No podemos elegir dónde nacemos, pero sí ayudar a las personas que lo necesitan. Por eso me gustaría contar con tu apoyo para que, entre todos, aportáramos nuestro granito de arena. Por mi parte, a pesar de que el cuerpo no se recupere entre una carrera y la otra, lo voy a dar todo para acabar. Así que ¡¡¡os espero a tod@s en la línea de meta en Mallorca o Barcelona!!!

Como bien dice, muchas gracias. ¡¡Vamos a conseguirlo!! Gracias a ti, Javier. No nos cabe la menor duda de que será así.

25 jul. 2016

Hoy charlamos con… María (dos)

Hoy he quedado con otra de nuestras “Marías” es una tarde plomiza de estas que hemos tenido estos días en Madrid en las que te pesa todo. El bochorno es tal que hemos quedado en una terraza cerca del Retiro de esas que tienen “fu, fus” que echan agua. Llega sonriendo y corriendo, me he dado cuenta de que la mayoría de los padrinos con los que me he tomado algo este año sonríen, y enseguida me planta dos besos de esos que dejan huella.

Empezamos por un café con hielo y nos ponemos a hablar sobre el blog, de ideas nuevas para la próxima temporada. María es periodista pero se dedica a la comunicación y pronto se nos abre un abanico de posibilidades que nos hace tanta ilusión como el estreno de la última de la saga de Star Wars, de la cual somos fans, o ver en la Scala una de Verdi.

Siempre fue una niña muy independiente y, por lo que me cuenta, puedo adivinar que heredó la sociabilidad de su padre y el amor por la lectura de su madre. Hablamos de cine, música, libros y sus gustos son tan eclécticos como sus sueños que van desde viajar a Nueva York como ir a Bodouakro a ver a su ahijada (sé que este es su deseo más preciado). Y cuando me habla de África, sonrío porque su reflexión abarca todo. Es un continente superrico, con unos recursos increíbles pero que nos hemos cargado por nuestra codicia. Es el pasado, porque ahí nació la humanidad y grandes imperios como el egipcio; y es el futuro, por el enorme potencial y la riqueza que tiene. Es la aventura, la belleza y el contraste en todos los sentidos; por eso, también es la pobreza, las radicales diferencias sociales, las guerras, las enfermedades y el hambre, la explotación y las dictaduras. Y tiene tanto potencial humano, social y de todo tipo...

Necesitamos una cerveza y a por ella vamos. Seguimos hablando de los proyectos y de sus almas que, como todos ya sabéis, son nuestras Aidén y Cristina. A la primera la considera una Amiga con mayúsculas. Discreta, inteligente, lista como ella sola, solidaria, muy buena gente, con un corazón que le rebasa el cuerpo, divertida, sabe escuchar, negociadora nata,... es alguien muy especial. Y la segunda representa el tipo de profesional que le hubiera gustado ser, aunque a María la tele no le va mucho. Como persona destaca su solidaridad, inteligencia, con un corazón enorme, impaciente y con las ideas muy claras. Junto con Aidén cree que hacen el tándem perfecto. Tándem que al final convierte en un microbús con el que queremos viajar a Bodouakro donde incluye a los padrinos y madrinas a los que admira y respeta.


Acabamos con una copa. Se nos ha hecho de noche y ha caído un tormentón que la ha dejado no muy fresquita pero agradable para seguir charlando y riendo. Porque otra cosa no, pero con María puedes hablar cualquier tema y siempre acabas con la sensación de que eres un poquito más rico en todos los sentidos, menos en el físico.

18 jul. 2016

Allí igual que aquí.

NO PODEMOS CAMBIAR EL PRINCIPIO, PERO PODEMOS AYUDAR A ESCRIBIR  EL FINAL.

Allí igual que aquí.

El curso termina, un año escolar que igual que aquí acaba con exámenes finales y notas esperadas por algunos y  no tanto por otros.


Un año más estamos ahí, casi casi con los mismos nervios que ellos. ¿Habrán aprobado? ¿Repetirán?¿Estarán el año que viene o se desplazarán con la familia a otro lugar con más oportunidades laborales para el padre?

Pendientes de todos, de aquellos que de pequeñitos empezaron con nosotros en la aventura del apadrinamiento y ahora están en los últimos cursos y pendientes de los pequeñajos del CP1 que comenzaron este año su andadura escolar llenos de sonrisas y esperanzas en ese mundo nuevo que les acercaba a sus hermanos mayores.


Allí igual que aquí.

A la escuela todos los días, y los avisos de las madres: “ten cuidado” “mira a ver por dónde vas” “No corráis”. Calles, semáforos, coches, multitud de gente transitando por las vías. Menos mal que existen las benditas rutas que llevan a nuestros niños y sus  mochilas cargadas con 10 libros, 10 cuadernos, el estuche, el bollycao para el recreo, el zumo... 

Claro que en Bodouakro y alrededores simplemente NO HAY. No hay calles, no hay asfalto, no hay ruta que lleve al cole a los niños… Así que los avisos maternales son iguales pero ampliados: “Cuidado en el camino, que estamos en época de lluvias” “No corráis que alguno de vosotros va descalzo y os podéis lastimar con las ramas caídas” “No se os olvide la pizarra y la tiza o no podréis escribir” Y saliendo de casa prontito, porque la escuela en algunos casos se encuentra a 10 km (si, 10 km ida, 10km vuelta) cuando no son más. Andando.


Allí igual que aquí.

Llegan las notas. Se ha notado una mejoría en el nivel escolar, aunque sigan escribiendo todas las palabras juntas, aunque su letra no sea bonita. La creación de la escuela, el comedor,  y las donaciones de material escolar se han convertido en educación y alimentación.

Para aquellos que no lo han conseguido no hay castigos por no haber aprobado, el año que viene será diferente y lo conseguirán.
Los niños son niños en todas partes, tienen las mismas ganas de aprender, de jugar y experimentar. Solo que algunos tienen mucho y a pesar de ello se aburren y otros carecen de todo y disfrutan de juegos inventados con sus amigos.

La labor de sus mayores, el protegerlos. Y  nosotros, el equipo de Global Humanitaria que trabaja en Costa de Marfil, así como las madrinas y padrinos de Bodouakro  formamos parte en la medida de lo posible de esa protección.


Porque también somos sus mayores. Porque también pasamos  nervios  por sus notas. Por ellos.

11 jul. 2016

Hoy charlamos con... Pablo

Hoy he quedado con Pablo. Es sábado por la mañana y me he propuesto sacarlo del bucle en el que anda metido, de la tele a casa y de casa a la tele. Trabaja en la segunda edición de la Sexta noticias y con la actualidad que tenemos últimamente, no tiene mucho tiempo para desconectar, vivimos tiempos inciertos, no, no estamos a punto de entrar en una batalla entre los defensores de Dumbledore y Voldemort pero vuelve a haber elecciones y en el informativo de las 20 H. se dan al 100 por 100 para que todo salga “al pelo”.

Me he enterado de que le encanta el café así que le llevo un buen termo y he comprado un recopilatorio de AC/DC, que sé que le gusta. Le he dicho que coja un bañador y una toalla y que se deje llevar. Es temprano, paso por su casa a recogerlo y nos vamos hacia el valle del Jerte en Cáceres. Por el camino, al mirar el paisaje, me cuenta que le recuerda a su niñez, a la libertad que tenía en su pueblo cuando era pequeño, esos juegos con los amigos en los que la imaginación se adueña de ti y construyes lugares secretos donde te crees que nadie te ve pero que todos saben que estás ahí… “cosas de niños”.

Paramos a desayunar y, cómo no, nuestra charla aterriza en África, el continente olvidado, la gran mancha en la conciencia de occidente, aunque aquí prefiramos ignorarlo.  En el pasado ha sido casi siempre una víctima, en el presente sigue sufriendo las consecuencias de los abusos que ha sufrido y del poco interés que se pone en ayudarles a progresar, pero el futuro está por escribir. Tiene un margen de mejora enorme y necesita mucho trabajo y mucha colaboración para que pueda salir adelante y se dejen de producir situaciones intolerables que ahora mismo se están dando allí.

Supongo que por esto último que me cuenta decidió entrar en el proyecto y echar una mano a La Khaleesi de Bodouakro, de ella sólo puede contar cosas buenas porque si ya se lo curra en el informativo, su trabajo fuera de la tele no deja de ser impecable. Y si encima entre los proyectos pulula Aidén, según él, nada puede salir mal puesto que se puede confiar en ella plenamente.


Seguimos nuestra ruta y llegamos a la Garganta de los infiernos, un lugar espectacular donde es imposible no querer darse un baño. Y aquí en una roca tomando el sol y charlando con Pablo me quedo pensando en que: aunque los padrinos hemos aparecido por casualidad, por diversos motivos, con maneras de ser y pensar muy diferentes no dejamos de ser ‘buena gente’.

3 jul. 2016

Hoy charlamos con... Paloma

He aprovechado una breve escapada de fin de semana a la playa para visitar el famoso “Poblado” y tomarme unos vinos con Paloma. Se acerca el mediodía y nos vamos a comer a un sitio muy acogedor donde he probado unas berenjenas con salmorejo que voy a añadir a mi lista de platos preferidos, ¡qué maravilla!

Paloma se unió a nuestra familia gracias a una entrada que escribió Estefi. Se enamoró del proyecto y decidió implicar a Álvaro y Noelia, sus hijos, él hace dibujos para su ahijada y ella le traduce las cartas, “así practica su francés que lo tiene abandonado”.

Ese “enamoramiento” aumentó cuando conoció a Aidén, no me puede hablar de Cristina porque aunque sabe quién es, esta madrina tiene las cosas muy claras, vive con los pies en el suelo y le da igual quién sea el responsable de los proyectos. Defiende cualquier motivo para ser de este clan “mira, incluso entendería que alguien lo hiciera por caridad, algo que no está dentro de mis esquemas, pero mientras esto fluya y lleguemos al pleno apadrinamiento cualquier motivo es bueno”.

Va contándome cosas de su vida y de su familia y me doy cuenta de que es una luchadora que ha tenido que derribar varios muros. Pero es muy fuerte y decidida, da la sensación de que no le da miedo nada, me recuerda a las madres de nuestros niños en Bodouakro. Creo que podría definirla como una persona con mucha iniciativa y que tenemos mucha suerte por tenerla entre nosotros porque sé que va a estar ahí cuando la necesitemos. Es un lujo contar con gente como ella porque además tiene un humor original, no es chistosa pero te suelta unos comentarios que consiguen que primero te pares a pensar y después te rías.

Es muy sincera “no me preguntes por nadie porque no puedo hablarte de ellos, no los conozco pero si están ahí es porque merecen la pena” ¡Aplauso!


Se me hace tarde y me despido de Paloma. Camino de la playa voy pensando en todo lo que hemos hablado. Llegó hasta nosotros a través de otra madrina, esta tela de araña se va tejiendo de diferentes historias y motivos que están consiguiendo que este clan sea cada día más grande en todos los sentidos.

28 jun. 2016

Bolsas solidarias

Garden Snail va a colaborar con nosotros. 1€ de cada una irá destinado al proyecto de Costa de Marfil de Global Humanitaria.

¡Haz tu pedido!
gardensnaipedidos@gmail.com
bodouakroblog@gmail.com


20 jun. 2016

Hoy charlamos con... Abla Pokou



Hoy hemos decidido coger prestado el Delorean de  Doc (sí, el de Regreso al futuro), y previa autorización suya, viajar al siglo XVIII para charlar con la reina Abla Pokou.

Me cita a orillas del río Comoé, frontera natural entre Ghana y Costa de Marfil. Al llegar me ofrece una infusión de hojas de mandioca que acepto encantada. Junto a ella se halla una preciosa niña de ojos negros,  Akissi me dice que se llama, a la que le da la mano y que, me cuenta, ha venido con ella porque la niña quería comprobar que existen personas de raza blanca. Ahora que se marcha, no puedo evitar sonreír al comprobar la curiosidad de esa niña. 
Río Comoé

Abla Pokou está exhausta; su rostro delata dolor, miedo. Ha tenido que dejar atrás su vida y su ciudad, Koumassi, capital del reino Ashanti de Ghana, al que pertenece, para no ser una víctima más de las guerras de sucesión al trono que han acabado con la vida de su hermano, Dakon. En su huida hacia el Noroeste, no la han dejado sola; con ella van sus soldados, su familia y sus más fieles partidarios, que han decidido apoyarla incondicionalmente en el éxodo hacia otras tierras y que saben que seguirían el mismo camino que Dakon si se quedasen en Koumassi. Mientras me empieza a relatar su historia pienso que  tiene muchas similitudes con la situación que están viviendo hoy en día muchos refugiados.

Creo que la belleza de este paraje, así como la infusión de mandioca,  están produciendo un efecto relajante en ella,  y poco a poco consigo que se abra más a mí; ante mi más absoluta perplejidad me cuenta el sacrificio que ha tenido que hacer para salvar a su pueblo: al tirar a su único hijo, Kouakou, al río y gritar las palabras «Bâ-wouli» (el niño está muerto),  las aguas del río se calman y pueden acceder a la orilla por el lado de Costa de Marfil, dejando atrás a sus perseguidores.

“He entendido que tenía que sacrificar a mi hijo si quería que mi tribu sobreviviese; antes que mujer o madre, una reina es ante todo reina y se debe a su pueblo”, me dice. Atónita ante sus palabras, me doy cuenta de que a pesar de su sacrificio está orgullosa de haber podido salvar a su tribu, aunque sea a través de un exilio forzado; y que esto le sirve como bálsamo para dejar atrás sus penas y mirar hacia adelante.

Las palabras «Bâ-wouli» no hacen más que resonar en mi cabeza y me resultan muy familiares…..¡Albricias ! Acabo de descubrir por qué : «Bâ-wouli» es el origen de la palabra Baoulé, nombre de una de las etnias de Costa de Marfil, y la etnia principal de nuestros niños de Bodouakro.

Y, como por arte de magia, el puzzle me empieza a encajar. François, nuestro «cartero de Bodouakro», le había comentado a Aidén hace tiempo que había un personaje al que los marfileños consideraban como un héroe porque era el que había dado origen al pueblo Baoulé…. ¡Madre mía ! ¡La tengo delante de mí! ¡Es todo un honor!

Me doy cuenta de que no puedo desaprovechar esta oportunidad y de que no existe mejor persona que ella para transmitir la sabiduría de su tribu a pequeños y mayores. Pero por desgracia mi viaje es de ida y vuelta y no voy a poder estar aquí mucho tiempo más; debo buscar la forma de que esto no se quede en agua de borrajas.  Mientras ando ensimismada en estos pensamientos, no me he dado cuenta de que Akissi ha estado escuchando nuestra conversación muy atentamente; le hago una señal e invito a que venga a sentarse a nuestro lado. Le propongo a Abla Pokou que, como si de un cuentacuentos se tratase, vaya transmitiendo sus conocimientos a Akissi para que el legado de su pueblo no se pierda nunca. Ella asiente y en un gesto de complicidad le guiña un ojo. Sin saberlo, esa niña de mirada penetrante, ojos negros como el carbón va a ser la responsable de que el legado de Abla Pokou llegue allende los mares….   

Me tengo que marchar y mientras me alejo del lugar y observo como el sol se va poniendo, llego a la conclusión de que, del mismo modo que el velero de Bodouakro va sumando marineros a su causa cada vez que atraca en un puerto, la mirada de Akissi servirá para que conozcamos un poco más de cerca ese país tan desconocido y tan cercano a la vez para nosotros. ¡Nos vemos en la próxima entrega!